Juegos para niños en casa después del cole (sin pantallas)

Juegos para niños en casa después del cole (sin pantallas)

Son las seis de la tarde. Mochila tirada en la entrada, merienda a medias, deberes que esperan y un peque que no sabe muy bien qué hacer consigo mismo. Y ahí está la tablet, tan a mano, tan fácil.

Si te suena esta escena, no eres la única. Las tardes entre semana son cortas, llegamos todos cansados y no siempre hay energía para inventar planes. Por eso no te traigo una lista infinita de actividades, sino algo más práctico: juegos para niños en casa según cómo llega tu peque del cole. Porque no es lo mismo un niño que viene con ganas de correr por el pasillo que uno que casi se duerme en el sofá.

Todos son juegos que tenemos en la tienda y que hemos elegido uno a uno. Pero lo importante no es el juguete concreto, sino encontrar el que encaja con cada tarde.

Si llega con energía de sobra

Hay días en que salen del cole como si llevaran un muelle dentro. Pedirles calma en ese momento es pelear contra la corriente, así que mejor darles un juego donde toda esa energía tenga sitio.

Danza del Huevo es de esos juegos que acaban con toda la familia muerta de risa. Se trata de mantener el equilibrio y la concentración mientras el dado manda, y os aseguro que los mayores no lo hacemos mejor que los peques.

Bambú Rápido mezcla memoria y velocidad: hay que recordar una secuencia y atrapar las cuentas correctas antes que nadie. Ideal para descargar nervios con un poco de pique sano.

Y para los que empiezan con los juegos de cartas, Taco, Gatito, Pizza es su primer "Taco", pensado para peques desde 4 años. Rápido, ruidoso y muy divertido.

Si llega agotado

Otros días lo que necesitan es justo lo contrario: bajar revoluciones, estar tranquilos y hacer algo con las manos sin que nadie les pida nada. Aquí funcionan de maravilla las actividades creativas sin reglas ni ganadores.

Etch A Sketch Mini es la pizarra mágica de toda la vida en versión pequeña. Dibujar, borrar y volver a empezar tiene algo que engancha, a ellos y a nosotros.

El Libro de Pintura con Agua Unicorn es un salvavidas para las tardes flojas: pintar con agua y ver aparecer los colores, sin montar ningún desastre en la mesa.

Las Láminas de terciopelo para pintar añaden un plus sensorial: el dibujo tiene textura aterciopelada y ayuda a colorear dentro de las líneas.

Y si a tu peque le gusta tocar y moldear, la Arena esponjosa sensorial es ligera como una nube y permite hacer formas sin que se deshagan.

Si tenéis un ratito para jugar juntos

A veces no hay tiempo para una partida larga, pero sí para sentarse un rato alrededor de la mesa. Y esos ratitos, aunque sean cortos, se recuerdan.

Con los más pequeños nos encanta El Frutalito: el cuervo Teo quiere llevarse las cerezas y hay que conseguir detenerlo. Una forma preciosa de empezar con los juegos de mesa.

El Rey de los Dados Junior va de lanzar dados, combinar resultados y construir tu castillo. Sin darse cuenta, están contando todo el rato.

Para los que ya tienen más soltura, Takamachi es un juego de dados donde gana la vista más rápida, y Froggos añade un poquito de estrategia para peques desde 6 años.

Si os apetece ver más, tenemos todos nuestros juegos de mesa reunidos en un mismo sitio.

Si necesitas que juegue solo un rato

Seamos sinceras: hay tardes en las que hay que hacer la cena, poner una lavadora o contestar ese mensaje del grupo de clase. Y no pasa nada por que tu peque juegue solo un rato. Los retos de lógica son perfectos para eso, porque se juegan de uno en uno y cada nivel les pide un poco más.

Para los más peques, Logic! es un juego de asociación con piezas autocorrectivas, pensado desde los 2 años.

Cubimag Jr es un rompecabezas magnético con 60 retos que trabaja la lógica y la visión espacial desde los 3 años.

Y para los mayores, IQ Gears (hay que colocar los engranajes para que todo gire) y Pole Position, un reto magnético con coches de carreras, desde los 7 años.

Si quieres jugar con letras y números (sin que parezcan deberes)

Después de toda una jornada en clase, lo último que les apetece es otra ficha. Pero cuando las letras y los números llegan en forma de juego, la cosa cambia.

Leo y Escribo propone construir un abecedario de colores asociando letras, palabras e imágenes, y practicar el trazo calcando.

El Alfabeto Táctil Montessori permite tocar las letras y relacionarlas con sus tarjetas, que se autocorrigen, así que el peque puede comprobar solo si lo ha hecho bien.

Y para los que ya dominan los números, Código Secreto 13+4 es un clásico de HABA para practicar cálculo a base de dados, desde los 8 años.

Tienes más ideas en nuestra colección de letras, números y primeros aprendizajes.

Y si no tienes nada a mano: juegos sin materiales

No siempre hace falta sacar una caja. Estos son de los de toda la vida y funcionan igual de bien un martes cualquiera.

Frío, caliente. Escondes un objeto pequeño en el salón y le vas guiando con "frío", "templado" o "¡que te quemas!". Perfecto para los días de energía, y luego os cambiáis los papeles.

Las estatuas. Pones música, se baila como se quiera y, cuando la paras, todo el mundo se queda quieto. El que se mueve, pierde. Descarga nervios en cinco canciones.

Veo, veo. El clásico para cuando estáis los dos cansados en el sofá. Con los más pequeños podéis jugar con colores en vez de letras.

El cuento encadenado. Uno empieza con una frase, el siguiente añade otra y así hasta que la historia se vuelve completamente loca. Ideal para bajar el ritmo antes de la cena.

Tres trucos que a nosotros nos funcionan

Tener los juegos a la vista. Lo que está guardado en lo alto del armario no existe. Una balda baja con tres o cuatro juegos hace mucho más que una caja llena.

Rotar de vez en cuando. Guarda algunos durante unas semanas y vuelve a sacarlos. Es increíble cómo un juego "viejo" vuelve a parecer nuevo.

Dejar que elijan ellos. Pregúntale qué le apetece. A veces nos sorprenden y el peque que parecía agotado quiere la Danza del Huevo, y el que venía acelerado solo quiere pintar.

Para terminar

No hace falta que todas las tardes sean perfectas ni que la pantalla desaparezca para siempre. Con tener a mano un par de juegos que encajen con vuestro día a día, ya hay mucho ganado.

¿Y en vuestra casa? ¿Cuál es ese juego que sale todas las tardes? Nos encantará leeros.

Un abrazo,
Inma