Para 2 años
A los 2 años el juego empieza a tener intención. Apilan, encajan, derriban y vuelven a empezar. También imitan todo lo que ven hacer a los adultos.
Encontrarás juguetes que acompañan esa energía: primeras construcciones, juego simbólico sencillo y materiales que aguantan el ritmo.